


Es una casita independiente de 90 m², construida con gruesas paredes de adobe que ayudan a mantener una temperatura agradable: fresca durante el día y cálida por la noche. Rodeada de vegetación, ofrece un ambiente tranquilo y acogedor con vistas al Lago de Atitlán.
La casita cuenta con dos dormitorios independientes y una amplia zona de cocina y comedor que forma un solo espacio. El alojamiento tiene una capacidad máxima de 4 personas, tiene una pequeña barra conecta la cocina con la terraza y permite abrirla hacia el exterior. Los materiales naturales, la madera y el adobe le dan a la casa un carácter cálido y sencillo.
Para las noches más frescas, la chimenea de piedra crea un ambiente especialmente acogedor. Desde la terraza se puede disfrutar del paisaje, contemplar las estrellas y, por la noche, ver las luces de los pueblos al otro lado del lago.
Una terraza de 15 metros con vista al lago






Cada rincón de Casa de Adobe fue diseñado para dialogar con el entorno natural de Atitlán. Espacios esculpidos que combinan la calidez del adobe artesanal, acabados en piedra volcánica y ventanales abiertos hacia el lago.
La Paz de las Noches en Atitlán
Desde la terraza de la Casa de Adobe, las luces de los pueblos lejanos brillan como joyas en la oscuridad, creando un horizonte mágico. Un lugar ideal para amantes de la naturaleza y quienes buscan una conexión auténtica con la tranquilidad del entorno volcánico.
Lejos del bullicio, Santa Cruz La Laguna ofrece un silencio profundo que solo interrumpe la brisa del lago. Las noches aquí son un espectáculo, con un cielo despejado que revela constelaciones y la Vía Láctea, sin contaminación lumínica.
